Soñar con una casa propia, diseñada a nuestro gusto y adaptada a nuestras necesidades, es un anhelo muy común y a esto te ayudamos a realizarlo en CASAS KUBERA.
Hoy en día, las casas prefabricadas han emergido como una alternativa brillante: eficientes, sostenibles, de rápida ejecución y, a menudo, más asequibles que la construcción tradicional. Pero, una vez elegido el modelo de nuestra futura vivienda, surge la gran pregunta: ¿cómo la financio? Aquí es donde entra en escena un producto financiero poco conocido pero tremendamente útil: el préstamo autopromotor. Y este es el tema sobre el que vamos a arrojar luz hoy en nuestro post.
¿Qué es exactamente un préstamo autopromotor?
Un préstamo autopromotor, también conocido como crédito o hipoteca de autopromoción, es un producto financiero diseñado específicamente para personas que quieren construir su propia vivienda, actuando ellas mismas como promotores de la obra. A diferencia de una hipoteca tradicional, que se concede para comprar una vivienda ya construida, el préstamo autopromotor se destina a financiar la construcción misma.
La característica principal que lo define es su desembolso progresivo. El banco no te entrega el dinero de una sola vez. En su lugar, lo va liberando en una serie de «tramos» o «fases», vinculados a la ejecución material de la obra. Esto protege tanto al banco como a ti, asegurando que los fondos se utilizan exclusivamente para el proyecto y que este avanza según lo planeado.
¿Por qué es la combinación perfecta para una casa prefabricada?
La naturaleza de una casa prefabricada encaja como un guante con la mecánica de un préstamo autopromotor.
- Fases Claras y Definidas: La construcción de una casa prefabricada tiene hitos muy concretos: preparación del terreno y cimentación, cerramiento de la estructura, y acabados e instalaciones interiores. Cada uno de estos hitos se convierte en un desembolso perfectamente justificable ante el banco.
- Control Presupuestario Estricto: Al recibir el dinero por fases, tienes un control absoluto sobre los gastos. Pagas a la empresa constructora según se van completando las etapas, evitando desembolsos grandes iniciales y manteniendo las finanzas ordenadas.
- Reducción del Riesgo para el Banco: El banco necesita garantías. Ver que la obra avanza físicamente (con fotos, informes técnicos y facturas) les da la seguridad de que su inversión es sólida. Una casa prefabricada, al tener un calendario de ejecución más predecible, reduce la incertidumbre.
¿Cómo funciona el proceso paso a paso?
- Proyecto y Presupuesto: Lo primero es tenerlo todo atado. El proyecto técnico firmado por el arquitecto, el presupuesto detallado de la casa prefabricada y de todos los trabajos complementarios (cimentación, urbanización, etc.), y los permisos municipales (licencia de obras).
- Solicitud y Estudio Bancario: Con toda la documentación, te acercas al banco. Ellos evaluarán tu solvencia, pero también la viabilidad técnica y económica del proyecto. Es crucial que el valor de tasación final de la vivienda una vez construida sea superior al importe del préstamo.
- Firmar el Préstamo y las Garantías: Una vez aprobado, se firma la escritura de préstamo, que suele ser una hipoteca sobre el terreno y la futura vivienda. El banco te abrirá una cuenta específica para la obra.
- Los Desembolsos (Las Fases Clave): Aunque pueden variar, las fases típicas de desembolso son:
Tramo 1 (10-20%): Al firmar el préstamo y para el inicio de obras (preparación del terreno, movimientos de tierra).
Tramo 2 (20-30%): Para la cimentación y forjado sanitario.
Tramo 3 (20-30%): Tras la llegada e instalación de la estructura y
cerramiento de la casa prefabricada. Este es un hito fundamental.
Tramo 4 (15-20%): Para la ejecución de las instalaciones (fontanería,
electricidad) y los acabados interiores.
Tramo 5 (5-10%): El desembolso final, una vez se presenta el certificado final de obra y la cédula de habitabilidad.
Para liberar cada tramo, deberás presentar facturas de los trabajos ejecutados y, a menudo, un informe del arquitecto que certifique el avance.
Aspectos clave a tener en cuenta
- Intereses:Durante la fase de construcción, normalmente solo se pagan intereses sobre el capital desembolsado. Al finalizar la obra, el préstamo se convierte en una hipoteca convencional con cuotas que incluyen capital + intereses.
- Documentación:Es un proceso que exige burocracia. Paciencia y organización son tus mejores aliados.
- Terreno en Propiedad: Es un requisito casi indispensable. El terreno será la principal garantía durante la primera fase del proyecto
Podemos resumir resaltando que el préstamo autopromotor es el vehículo financiero ideal para quienes desean tomar las riendas de la construcción de su hogar. Cuando este sueño se materializa a través de una casa prefabricada, la sinergia es perfecta. La planificación, eficiencia y transparencia de ambos conceptos se alían para ofrecer un camino claro y seguro hacia la casa de tus sueños. Si estás considerando esta opción, en CASAS KUBERA te asesoramos pues tenemos amplia experiencia en autopromoción. Tu hogar te está esperando.
