Ya hemos hablado en pasados posts del papel tan importante que tiene la luz en una vivienda y de cómo, para el diseño minimalista, es uno de los aspectos esenciales a la hora de proyectar una casa.

En Casas Kubera elegimos para nuestros modelos diseños que favorezcan la mayor entrada de luz natural posible para poder expandirse por todo el interior de la vivienda. Esto se debe principalmente a la colocación de grandes ventanales, siendo otro factor fundamental la orientación.

Hemos visto cómo, entre otros beneficios, con la entrada de luz natural ahorramos dinero ya que se reduce considerablemente el consumo energético de nuestra vivienda y con ello las emisiones de CO2. Pero hoy desde Casas Kubera queremos destacar la importancia que tiene la luz en nuestra salud, y no solo de la luz natural que entra por nuestras ventanas sino también de la luz artificial con la que iluminamos nuestras estancias interiores cuando el sol ya se ha puesto.

Según las nuevas investigaciones,  los efectos de la luz sobre los seres humanos se puede dividir en tres categorías: visual, emocional y biológica.

La luz solar afecta a múltiples procesos biológicos e influye sobre todo en el sistema endocrino, nervioso e inmune e influye en el proceso de regeneración celular. Por ello una falta de luz solar y una mala iluminación artificial en nuestra vivienda y lugar de trabajo puede provocar cambios de humor y comportamiento, menor rendimiento, falta de concentración y atención, intensa sensación de estrés, ansiedad, trastornos del sueño, malestar general, cansancio…

adecuada iluminación en el hogar
 

Nuestros ojos necesitan la luz natural para reducir la tensión ocular ya que pasamos muchas horas frente al ordenador, teléfono y tableta que emiten luz azul y esta causa daños en nuestra vista por ello debemos adoptar hábitos saludables para contrarrestar dichos daños y uno de ellos son los baños solares para nuestros ojos. Es una técnica que consiste en mirar al sol con los ojos cerrados, en horas que nos resulte cómodo, y mover nuestra cabeza lentamente de un lado al otro para que los rayos solares, a través de nuestros párpados, alcancen toda la superficie del globo ocular y también los músculos que los sostienen. Con ello conseguimos una relajación general en toda la zona ocular y una estimulación de la glándula pituitaria la cual activa el funcionamiento de todo el organismo. Hay una mayor entrada de sangre en nuestros ojos, por lo que se llenan de nutrientes y oxígeno. La luz incrementa nuestra vitalidad y alegría y es un auténtico antidepresivo.

La luz artificial es también muy importante pues afecta igualmente a nuestro estado de ánimo y salud, por ello aparte de pensar en el tipo de luz que queremos para decorar nuestra casa en sus diferentes estancias, debemos pensar en qué tipo de luz es la que más nos favorece ya que muchas veces iluminamos nuestros hogares con luces que entre otras cosas causan problemas de insomnio.

Por ello, el tipo de iluminación más conveniente es el que imita la luz solar. Son luces de espectro solar que imitan la luz solar y tienen un efecto biológicamente estimulante. Con ellas se mejora la visión de contraste y formación de sombras y no provocan fatiga en los ojos. El único inconveniente que tienen a priori es que su precio es más elevado que las bombillas de led normales, aunque a la larga como también tienen un consumo muy bajo, no son tan caras. Una opción, si no se pueden instalar en la mayoría de las estancias de la casa, por lo menos hacerlo en el lugar en el que pasas más horas, o bien leyendo, pintando, trabajando con el ordenador, etc.

Como veis son gestos sencillos pero que si tenemos en cuenta nos pueden ayudar a sentirnos mejor.